Esta zona del Valle Central es un majestuoso museo natural y residencia permanente de la más auténtica cultura costarricense

La vida germina a diario en una de las regiones de mayor riqueza natural que tiene Costa Rica: el occidente del Valle Central.

Esta zona -que contempla Alajuela y lugares como San Ramón, Naranjo, Atenas, Grecia, Sarchí, Tacares, Bajos de Toro Amarillo, Poás y Palmares- es un territorio en el que abundan los tesoros naturales y culturales.

En realidad, la belleza es uno de los rasgos característicos de la zona, así como la amabilidad, simpatía, ingenio y capacidad conversadora de sus pobladores.

Ellos, al igual que los turistas, disfrutan de las montañas verde azuladas que rodean sus tierras, su excepcional clima y contrastes inesperados. Por eso, han desarrollado una infraestructura turística envidiable; con hoteles, restaurantes y sitios paradisíacos.

Las horas pueden comenzar a correr en el centro urbano de Alajuela, que es la segunda provincia del país y uno de los puntos de partida para visitar luego llanuras, volcanes, cataratas, ríos y pintorescos pueblos.

A Alajuela la llaman "ciudad de los mangos" porque allí abundan los árboles de esa fruta, y sus habitantes son famosos por la habilidad que poseen para poner sobrenombres o apodos.

Esta provincia es cuna de parques y museos como el Juan Santamaría y casa de uno de los mariposarios más completos de Costa Rica.

Conforme el turista se aleja de su centro hacia la periferia, descubrirá un paisaje agrícola en el que prolifera la naturaleza e infinidad de sitios turísticos. En San Ramón, por ejemplo, está Las Musas, un balneario enclavado en zonas verdes.


Hacia el sur se levanta Palmares, donde abundan las orquídeas y hay un jardín dedicado a su cultivo, así como muchos sembradíos de otras plantas ornamentales.

En Grecia es posible apreciar un ingenio de azúcar, la única iglesia metálica de Costa Rica, el puente de piedra sobre el río Grande y las reservas forestales del lugar.

Y en una de las localidades de Grecia, Tacares, ubicada al noroeste de Alajuela, se alberga la reserva forestal Los Chorros, llamada así por las dos grandes caídas de agua que posee.

En San Isidro, también en Grecia, se ubica el imponente Bosque del Niño, localizado en las faldas del majestuoso Volcán Poás, y en Río Cuarto se puede disfrutar de hermosos paisajes, pesca recreativa y bellas lagunas.

Otro pueblo muy conocido es Sarchí debido a sus excepcionales artesanías y por estar impregnada del folklore costarricense (Ver nota aparte).

También lo es Naranjo, un lugar famoso por sus montes y zonas protegidas como El Chayote, al igual que la ciudad con el mejor clima del mundo: Atenas. (Ver nota aparte)

Además se encuentra Zarcero cabecera del cantón de Alfaro Ruiz. Aquí, específicamente al frente de su iglesia católica, hay un parque en el que sobresalen curiosas figuras esculpidas en árboles de ciprés.

En el occidente del Valle Central destaca, asimismo, el majestuoso Volcán Poás que tiene uno de los cráteres más grandes del mundo.

Por todo esto, no deje pasar la oportunidad de visitar estos bellos parajes, donde las variedad de atracciones naturales y manifestaciones culturales esperan por usted.